Recopilación de artículos técnicos de peluquería y belleza profesional.
Vamos a hablar un poco sobre estilismo en el vestir.
Como ya sois casi expertas, sabéis de sobra que mediante la correcta elección de las prendas podemos potenciar o neutralizar los aspectos que queramos de nuestro semblante. Hablaremos de potenciar y neutralizar, no de lo que nos queda bien o lo que nos queda mal, porque todo dependerá de cuál sea nuestro objetivo, nuestras preferencias y nuestros gustos.
Sin embargo, si que existen unos denominados intestetismos (supuestamente universales), definidos como un “desajuste proporcional en la fisionomía”. Suena fatal, lo sé, pero hasta la modelo más perfecta tiene un inestetismito escondido. Tal vez unos hombros demasiado estructurados o demasiado delgados, ¡o al contrario! demasiado estrechos en proporción a la cadera…aquí nadie se salva.
Ni la grandiosa Heidi Klum
Pero como vemos en la foto, no hay nada que un buen maquillaje o buena selección de colores y prendas no pueda arreglar. Pero para despellejos ya están los Aaaarrrgggghhh y Urrrrrggghhh de Cuore.
Todas tenemos inestetismos, pero no lo confundamos con complejismos, antes de seguir con ésto tenemos que erradicarlos, decapitarlos y descuartizarlos, porque vamos a ver: ¿porqué no me puedo gustar? Con mis muslitos contorneados y mi estatura tan media que a penas se me distingue. Parece como si fuera obligatorio desagradarnos en algo ¡Me niego rotundamente! Me gusta pensar que tenemos un inestetismo/complejismo a partir del momento que decidimos tenerlo y que podemos expulsarlo de nuestra vida en cuanto lo decidamos.
Lo primero de todo, antes de corregir o neutralizar nada, es plantarte delante de tu espejo y decirte: éste inestetismo me hace única, y éste, y éste y éste que me da tanta rabia también. Y después de enamorarnos un poquito más de nosotras, nos ponemos manos a la obra. Porque que te gusten tus inestetismos no quiere decir que no puedan gustarte todavía más tus estetismos. Pero el planteamiento inicial DEBE ser éste: inestetismos si, complejismos no. ¿No se si me explico?
Después de éste rollo rollero que os he colocado, lo primero y principal es el análisis antropométrico que os expliqué como hacer AQUÍ. Es muy sencillo: una foto en bañador y a trazar líneas. Es básico para conocer nuestra fisionomía y no cometáis el error de creer que os conocéis perfectamente y no necesitáis hacerlo. Vale la pena y una se lleva muchas sorpresas. Positivas, por supuesto.
Una vez hecho el análisis podremos ver en nuestra fotografía que nos faltan uns cms de pierna o nos sobran, que tenemos los brazos redondeados o demasiado delgados, tal vez un cuello justo en centímetros…. Hoy nos centramos en las piernas:
Lo bueno está en el frasco pequeño