Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
2 febrero 2012 4 02 /02 /febrero /2012 11:00

 

Ya el hombre primitivo conoció la potencia expresiva del color, y se valió de él, mediante tierras coloreadas para resaltar los grafismos de sus cuevas. Si estudiamos la historia del arte podemos comprobar su utilización en casi todas las creaciones del hombre. La propia Naturaleza hace uso del color para animar todo cuanto en ella se encuentra. El arte de todos los tiempos lo ha utilizado como un complemento de vital expresividad, como factor de belleza o como protagonista o complemento de una creación.
Todas las civilizaciones utilizan el color. Es importante en la vida de todos los pueblos porque no sólo se asocia con la belleza, sino que posee una intrínseca fuerza psicológica. Los colores originan sensaciones subjetivas que pueden ser de calor o de frío, de agitación o de descanso, de atracción o de rechazo, de alegría o de tristeza. El color es un símbolo que expresa ideas, sentimientos y emociones, y nuestro cuerpo percibe los colores y reacciona en consecuencia. Los colores tienen, además de su potencia psicofísica, una fuerza simbólica y una relación definida con nuestras actividades y sentimientos.

 

En las diferentes épocas históricas, los colores que los artistas adoptaban para sus creaciones han variado y se han enriquecido no sólo por la disponibilidad de sustancias colorantes, sino también por la variación en la concepción de la Naturaleza, de la luz y de la visión.
pinturas-rupestres.jpgEn la antigüedad predominaba el gusto por los contrastes formados por el rojo, el negro, el blanco y el ocre. En Egipto y Persia encontramos ejemplos de policromías muy vivas. La pintura romana, especialmente en el paisaje, llegó a una reproducción naturalista impresionante de los valores cromáticos de la luz de la atmósfera. En la época bizantina se dió un valor casi místico a la luz y al color. Sin embargo, en la Edad Media, el color se consideraba una cualidad intrínseca de la materia, ya que no de la luz, y se representaba mediante materias preciosas tales como esmaltes, oro, piedras preciosas, etc.
En el Renacimiento se volvió a considerar el color como una cualidad de la luz, y ya no se reproducía mediante materiales preciosos, sino con pigmentos. En el s. XVIII se prefirió generalmente el contraste lumínico al contraste de los colores. Pero ya en el s. XIX se volvió a la identificación de la luz con el color. Esta identificación se desarrolló después por obra del Impresionismo y del Puntillismo.
En la antigüedad, los asirios, egipcios, griegos y romanos atribuían al color un poder mágico y casi místico, y lo asociaban con la divinidad. La iglesia católica ha reconocido la potencia simbólica del color, utilizando diferentes colores en las vestiduras de los sacerdotes según sea el tiempo litúrgico del que se esté hablando, y así, las vestiduras de Cuaresma son moradas, las de Adviento blancas, etc.
La política ha asociado el color con las diferencias ideológicas. Así, a las tendencias de izquierda se les asocia siempre el color rojo.

 

Obtención y tipología de los pigmentos

Según su origen, los pigmentos se pueden dividir en naturales, artificiales y sintéticos. Los pigmentos naturales pueden ser a su vez divididos en orgánicos e inorgánicos,según sea su origen animal y vegetal o mineral. Los pigmentos inorgánicos están formados por minerales de composición definida, y se obtienen de tierras, fósiles, etc. bajo diferentes formas químicas, como silicatos, carbonatos y sales de diferentes metales, entre los que el más importante es el hierro.

Reacciones ante el color

 

Ya nos hemos referido antes a que nuestro cuerpo percibe cualquier impulso o energía y se provoca en él una reacción. Así, está ya plenamente establecido el efecto sedante del verde, el enervante del rojo, el estimulante del amarillo, la acción depresiva del azul, etc.
El Dr. Marizot cita el caso de una fábrica en la que jamás se habían producido conflictos laborales, y donde se desencadenó una terrible huelga después de que hubieran pintado las paredes de color rojo. Rebate cita también el caso de un pueblecito norteamericano en el que sus habitantes solicitaron en masa que fuese cambiado de una fachada un gran plano de color amarillo en el que destacaban letras negras, ya que esta pintura "constituía un peligro para la salud moral y psíquica de los habitantes del lugar".
Por los colores se puede llegar a determinar la psicología de un individuo. El psicólogo suizo Pfister desarrolló un test formado por pirámides de color, que sirve como prueba en las investigaciones de psicología clínica y en la determinación de las aptitudes laborales. Los sujetos se valen de veinticuatro cuadrados de colores diferentes para formar tres pirámides, y se obtiene de esta prueba la impresión de su personalidad, por los colores elegidos y su disposición para cada una de estas tres pirámides.
Actualmente, en Francia, Alemania, Inglaterra y sobre todo en Estados Unidos, expertos en "cromodinámica" han puesto de relieve los efectos específicos que luces y pigmentos coloreados reflejados por grandes superficies provocan sobre los procesos visuales, auditivos, sobre el ritmo cardio-respiratorio, sobre los sistemas circulatorio y endocrino, etc. Como resultado de estas investigaciones, se han empezado a tratar los colores como verdaderos métodos terapéuticos, y la ciencia que trata de esta faceta de los colores se ha denominado "cromoterapia". Los colores que más activamente se prestan a la experimentación de estos efectos son el rojo, el verde y el azul. El rojo es el más excitante (y podemos observar ésto en las reacciones de ciertos animales ante su presencia); el verde es el más sedante, y el azul, el más deprimente.
El estudio de la influencia psicológica de los colores es hoy día una ciencia que se aplica a muy diferentes campos, debido a la importancia que pueden tener en los ambientes, en la vida diaria y en la publicidad. Una de las principales metas de la publicidad es estudiar la potencia psíquica de los colores, y aplica estos resultados como un poderoso factor de atracción y seducción, y para la identificación de los mensajes publicitarios. También se utilizan en la presentación de los productos aquellos colores que mejor sugieren el carácter y la cualidad de aquellos. En la industria se utilizan colores acondicionados para crear una atmósfera adecuada, para estimular el trabajo y para hacer más agradables las tareas. Los talleres en los que se trabaja con fuego o en los que hace muho calor, o aquellos otros en los que hay mucho movimiento y excitación, se suelen pintar de un color azul frío y calmante. Los obreros de una fábrica norteamericana se quejaban de frío, a pesar de que al medir la temperatura interior de los ambientes de trabajo se comprobó que ésta era agradablemente tibia. Al someter este caso ala valoración de un experto en tratamiento y uso del color, éste aconsejó que se pintaran las paredes (cuyo color era verde-azulado claro) de color rojo-anaranjado claro... y desde aquel mismo momento cesaron las quejas sobre la temperatura.
En la fábrica francesa Lumiere de películas fotográficas, eran muy frecuentes los conflictos y peleas entre los empleados, que cesaron cuando, al aparecer las películas policromáticas, se pudo sustituir la luz roja por otra verde.
Vamos ahora a dar unas breves nociones acerca de los colores más adecuados para diferentes ámbitos profesionales. En los lugares donde se debe llevar a cabo una intensa actividad intelectual y mental, se debe dar preferencia a los ámbitos coloreados con tonos tenues y con pocos contrastes. Es muy importante la elección de los colores en los hospitales. En los quirófanos y en la vestimenta quirúrgica, se utiliza el color verde claro porque el ojo del cirujano, al estar fatigado por el color rojo del campo operatorio, necesita el descanso que proporciona el verde. En los lugares de trabajo donde el personal realiza tareas de precisión con objetos pequeños y coloreados, no se deben pintar las paredes de blanco, ya que pueden provocar sensaciones de mareo al fijar la vista en ellas, debido a las imágenes consecutivas que se forman en las mismas.

También los colores se usan para seguridad en el trabajo. De este modo, el amarillo significa atención; el naranja, alerta; el rojo, peligro; el violeta, energía; el azul, precaución; el verde, paso libre y seguridad, etc. Como podemos observar, esta analogía también se utiliza en los semáforos de las calles. El grupo de los colores cálidos (rojos, amarillos, anaranjados, amarillos-verdosos) producen un efecto alegre, vivo y caliente, siendo más estimulantes y excitantes a medida que se acercan al rojo. El grupo de los colores fríos (azules, azules-verdosos y violetas) es tranquilo, sedante, silencioso y fresco; ya medida que más se acercan al azul, más fríos y deprimentes son. Las luces de color pueden transferir mucha mayor viveza e intensidad a una superficie que si sobre esta misma superficie se aplican sustancias cubrientes para animarla. Al mismo tiempo, las luces sirven para cambiar las reacciones emotivas relacionadas específicamente con cada color. Una superficie amarilla con una cualidad estimulante definida, puede provocar una respuesta contraria, de tranquilidad y relajamiento, al ser bañada por una luz azul que la transforme en verde, o por un verde azulado poderoso.
Otra superficie de color rojo excitante se hará más apagada (e incluso triste) bajo una luz azul o azul-violáceo. Todos estos efectos se aplican en los escenarios teatrales y en las discotecas. La actitud del individuo frente al color se modifica por influencias del medio, educación, temperamento, etc. En los pueblos primitivos y en los niños, existe una marcada preferencia por los colores puros y brillantes. Los campesinos adornan sus trajes de fiesta con colores muy ricos, y las fiestas de los pueblos menos evolucionados están llenas de colores vivos. Del mismo modo, y en sentido contrario, las colectividades con un grado de desarrollo más alto culturalmente hablando, prefieren los tonos suaves y apagados.

 

El color rojo.

El rojo es un color colérico y agresivo, y se relaciona con la guerra y la sangre. Estudios lingüísticos han puesto de relieve un curioso detalle, y es que, aunque el número de palabras que sirven para denominar los colores varía de una lengua a otra, algunos pueblos parecen conocer únicamente dos colores, otros pueblos parecen identificar con palabras sólo tres, hasta llegar a la amplia gama de palabras para designar los colores que existen en las lenguas con raíz indoeuropea. Pero lo realmente curioso es que la secuencia de identificación de los colores es siempre la misma: en primer lugar se identifica siempre el blanco, en segundo lugar el negro, y en tercer lugar, y ya como verdadero color, el rojo. Es decir, que si un pueblo sólo identifica dos colores, éstos serán el blanco y el negro; y si conoce tres, el tercero será siempre el rojo.

Está también el rojo fuertemente asociado con el calor, de tal manera que es posible sentirse más acalorado en un ambiente pintado de rojo, aunque objetivamente su temperatura no haya variado.
En las diferentes culturas se interpreta el rojo de formas distintas. En China, el rojo es el color de las bodas, y representa buena suerte, aunque también se le identifica con los celos. En la India, el rojo representa la caballerosidad. A la vez quizá sea el color que más implicaciones nacionalistas tiene, y esto podemos observarlo en el hecho de que realmente es el color que figura en un mayor número de banderas de países del mundo. El rojo en el marketing es un arma muy a tener en cuenta, ya que hace resaltar los perfiles y atrae la mirada. La utilización del rojo en los envases es muy eficaz: tiene el efecto ilusorio de avanzar hacia el comprador, atrae la atención; y, dada su condición de color fuerte, provoca una afirmación positiva acerca del producto. Crea un ambiente de actividad y de energía, a la vez que es intensamente emotivo y atractivo para todas las edades y para ambos sexos. No es un buen color para ciertos productos que tengan que sugerir calma y serenidad, sin embargo, estudios médicos demuestran que el color rojo provoca efectos físicos muy determinados: hace que aumente la presión sanguínea, además de acelerar el ritmo cardio-respiratorio, también aumenta la tensión intraocular, de manera que en algunas personas puede provocar dolores de cabeza. Las glándulas suprarrenales, ante el color rojo vivo expulsan más adrenalina en la sangre, lo que implica que hay una mayor concentración de hormonas relacionadas con los estados de tensión y de agresividad.
El rojo no sólo se utiliza como color de advertencia. Ya en la época de las cavernas, la visión de la sangre fresca era un aviso que ponía en guardia a los habitantes de esos tiempos. El fuego, además de ser fuente de calor, era muy peligroso cuando no estaba controlado. Por todo esto, el rojo se asocia con el peligro desde tiempos remotos, y también se identifica con la lucha, con el amor y con la pasión. De esta asociación con el amor y con la pasión tenemos dos buenos ejemplos. El primero de ellos es la costumbre de regalar a la mujer, como símbolo de compromiso matrimonial, un anillo de rubíes, como señal de amor. También podemos observar la moda de pintarse de rojo vivo los labios las mujeres, que proviene de tiempos ancestrales, hecho mediante el cual lograban y logran hacer su boca mucho más deseable. El rojo, como ya hemos dicho, es también el color de la pasión.
También el rojo se ha identificado con la guerra. Baste observar que al planeta Marte se le denomina el "Planeta Rojo" no tanto por su superficie (que realmente tiende al amarillo-anaranjado), sino por su asociación con el dios romano Marte, dios de la Guerra. También encontramos el rojo en las banderas de los revolucionarios.
Actualmente todavía se sigue denominando "rojos" a los seguidores de los partidos de izquierdas, aunque haga ya tiempo que desecharon sus tendencias revolucionarias.
En la Iglesia católica, el color rojo se sigue reservando para las vestiduras de los más altos dignatarios (excluido el Papa), como los cardenales.

 

 

El amarillo

El amarillo es un color cálido y es el más visible de todos ellos. Irradia siempre y sobre todas las cosas. Es el color de la luz y de la Naturaleza. Tradicionalmente se relaciona con el egoísmo, los celos, la envidia, la adolescencia, la risa y el placer. Kandinsky lo define como un color que a primera vista impresiona, pero que si se mira durante largo tiempo llega a ser chillón. En la cultura occidental se le ha asociado tradicionalmente con los celos, siendo también en diferentes profesiones un color de mala suerte.
Si emparejamos el amarillo con su complementario, atrae la atención, y combinado con el blanco o con el negro, se logra un alto grado de visibilidad. El color rosa amortigua el amarillo, el verde le añade vitalidad. Al lado del amarillo, el naranja adquiere mayor brillo, pero junto al violeta, el amarillo se hace fuerte y duro. El verde combina bien con el amarillo, y le añade vitalidad.
Todos los colores pertenecientes a la gama del amarillo tienen relación con la Naturaleza, desde los marrones relacionados con la tierra hasta el amarillo puro relacionado con el Sol y la luz. En realidad, los colores de la gama del amarillo están presentes en la Naturaleza en casi todas las estaciones del año, exceptuando el invierno. Las propiedades del color amarillo se pueden variar casi completamente si variamos su intensidad y su tono. Un color amarillo suave y cálido incita a la concentración, y la mayoría de las salas de estudio de universidades y bibliotecas están pintadas de este color.

 

Aunque el amarillo representa la luz y la energía (izquierda), con frecuencia también se le asocia con la enfermedad, principalmente debido ésto al tinte amarillento que presentan algunos enfermos.
La Naturaleza tiene un sistema de alarma basado en la combinación del amarillo y el negro. Las abejas, las avispas y algunas serpientes tienen franjas negras y amarillas que denotan su carácter venenoso. En muchas partes del mundo, el hombre ha adoptado de igual modo este carácter de alerta, y utiliza las señales de negro sobre fondo amarillo para indicar áreas o lugares donde hay veneno, radiaciones, o emanaciones tóxicas. En los códigos de circulación se utiliza el color amarillo ámbar para indicar precaución en el paso.
El amarillo hace que los objetos parezcan más grandes, y crea la ilusión óptica de avance hacia el observador, por lo que tiene una gran fuerza impactante. La combinación del amarillo con el rojo, el azul o el negro origina un efecto muy dinámico. Cuando se utiliza en envases hace juego con el naranja, el marrón y el verde, para sugerir ambientes naturales y campestres. Es muy adecuada la utilización del amarillo crema en productos lácteos, mientras que los tonos ocre terrosos sugieren productos naturales y una dieta sana.
En todo el mundo cristiano, el amarillo es sinónimo de Pascua, símbolo de renovación de la vida. Antiguamente los artistas utilizaban el amarillo como fondo en las pinturas religiosas para simbolizar el reino de la luz. El amarillo simboliza la verdad oculta y la gloria, pero a pesar de todo ello, tradicionalmente en pintura, a Judas se le representa con una túnica de color amarillo.
En algunas religiones orientales, el amarillo es un color sagrado. Los monjes budistas llevan túnicas de color azafrán, y era el amarillo el color con el que se representaba al emperador chino. Sin embargo, y cambiando de contexto, los "libros amarillos" son, en China, los libros pornográficos. En otras zonas orientales, el amarillo y el negro son los colores del infierno (quizá pudiera haber surgido esta analogía de la combinación amarillo-negro de la que hablamos antes, que indicaba peligro, veneno y muerte). El naranja no está muy bien visto en Irlanda, pues tiene connotaciones muy fuertes asociadas a la religión protestante y de lealtad a la dinastía de los Orange.

 

El azul

Es un color reservado, parece que se aleja y tradicionalmente se relaciona con la confianza, la reserva, la armonía, el afecto, la amistad, la fidelidad y el amor platónico. El color azul posee la virtud de crear la ilusión óptica de retroceder, tanto si se utiliza como color de fondo como si se aplica directamente a los objetos. La principal característica del azul es que se trata de un color frío, y debido a sus propiedades sosegantes y de efecto de alejamiento, se suele emplear para representar el aire y el espacio.
El azul pierde parte de su cualidad fría cuando se combina con tonalidades magenta. Combinado con el rojo, el azul tiende al verde, mientras que el rojo tiende al naranja y parece que avanza. Si lo combinamos con el amarillo, el azul tiende al púrpura, y el amarillo tiende también hacia tonalidades anaranjadas. La combinación de azul con blanco posee una visibilidad y una fuerza considerablemente impactantes.
Tradicionalmente, y por motivos obvios, el azul se relaciona con el cielo y con el mar. Las diferentes gamas del azul pueden sugerir tanto el color del cielo de un día veraniego, como el tono grisáceo del tiempo borrascoso.
Pese a lo anteriormente citado, el azul, y debido a su relación con el cielo y con el mar, que son eternos y aparentemente infinitos, el azul puede asociarse con la constancia. También el azul claro puede sugerir optimismo.
Desde tiempos remotos, el azul se ha asociado con la meditación y la relajación. Investigaciones médicas han puesto de manifiesto que el color azul hace que se ralentice el metabolismo y que se relajen los músculos. Pero llevado a su extremo asociativo, el azul se empareja con la melancolía y con la depresión, efecto fácilmente observable en la "época azul" de Picasso.
Una asociación contradictoria del azul es la de pureza y pornografía. El blanco, color de la pureza, cuando es puro, tiene tintes azulados, y sin embargo, en la cultura occidental, la literatura y el cine pornográficos se denominan "azules".

 

El azul representa la forma más pura del blanco, por lo que sugiere limpieza y se suele utilizar como color dominante en los envases de detergentes (izquierda). El azul representa también el agua, con lo cual se enfatiza la idea de limpieza, por lo que se suele utilizar en los productos cosméticos de limpieza facial. Tiene una connotación claramente masculina, por lo que se suele utilizar en vestuario y productos de cosmética para varones.
Al ser el color del cielo, se relaciona intensamente al azul con los viajes, sobre todo combinándolo con el amarillo (color del Sol), lo que hace que dicha combinación tenga connotaciones veraniegas.
El azul se considera un color "seguro", por lo que tienden a adoptar básicamente este color la mayoría de las entidades financieras y de los bancos, así como las compañías de transporte.
El azul claro se asocia también con la realeza y la vida intelectual. En las antiguas representaciones cristianas, a la Virgen María se la representaba siempre con un manto de color azul. Hay dos teorías que explican este hecho. Una de ellas es que el azul es el color del cielo, y la otra es que el pigmento azul ultramar era extremadamente costoso, casi tanto como el oro, y por ello era apropiado para un personaje con la categoría de la virgen María. Pero a pesar de esta asociación con un personaje femenino, el azul es tradicionalmente un color masculino, mientras que el rosa y los de su gama se han considerado como los colores tradicionalmente femeninos.
De todas formas, cada lugar, cada época y, en definitiva, cada cultura, tienen sus propias connotaciones simbólicas acerca del color.

Compartir este post

Repost 0
Published by apuntesestetica - en Colorimetria
Comenta este artículo

Comentarios

indalo face copia

Informate de nuestras promociones en cosmetica y servicios. Si estas necesitas más información no dudes en hacer un comentario. 

    bak Beauty copia copia copia